Inauguramos el espacio “Ciclismo en femenino” dirigido a nuestras federadas y seguidoras en el que periódicamente crearemos contenido de utilidad en la práctica de este deporte. Además, uno de nuestros principales objetivos es dar visibilidad a nuestras ciclistas, acercando diferentes modalidades y prácticas, a través de su testimonio.

Durante los días 8,9 y 10 de enero se celebraron los Campeonatos de España de Ciclocrós en Torrelavega, en los que Asturias obtuvo un total de nueve medallas. De las mismas, cinco fueron en categoría femenina, alzándose la protagonista de este artículo, Lucía González, con la medalla de oro Élite.

El ciclocrós es una modalidad ciclista que se desarrolla dentro de un circuito cerrado de entre 2,5 y 3,5 kilómetros, en el que se rueda por diferentes tipos de terrenos (tierra, hierba, asfalto, barro) y en los que hay que ir sorteando diferentes obstáculos (escaleras, tablones, taludes), bien sea encima de la bici o porteándola, durante una duración entre 30 y 50 minutos, dependiendo de la categoría.

Tuvimos que realizar esta entrevista por teléfono, mientras Lucía encaraba la última parte de su temporada que, incluía, tres pruebas internacionales, el Mundial y una Copa del mundo. Fueron más de veinte minutos de charla amena, cercana, repasando varios aspectos de su trayectoria con la bicicleta.

FICHA

Nombre: Lucía González Blanco
Nacimiento: Siero 1990 (30 años)
Disciplinas: ciclocrós y carretera
Equipo: Nesta-Skoda Alecar cx Team y Bizkaia-Durango
Palmarés: nueve Campeonatos de España: tres medallas de oro en categoría élite, cuatro medallas de oro en categoría sub-23, dos medallas de oro en categoría junior, una medalla de oro en categoría cadete. Cinco medallas de plata en Campeonato de España en categoría élite y un bronce en esta misma categoría.

Lucía, ¿recuerdas cómo fue tu primera vez en una bici?
Yo siempre digo que mis inicios fueron por casualidad. Yo soy de Viella y en el colegio no había muchas actividades pero una de ellas era la bici y comenzamos a participar en los juegos escolares.a Siempre recuerdo estar haciendo yincanas en el patio y a partir de ahí comenzar a competir con el colegio. Eso me llevó a formar parte del Club Ciclista Colloto, con el que estuve siete años, y a tener mi primera bici de carretera; una bici que tenía muchos años, cambio abajo y rueda de 600.

Entonces, ¿Cuándo diste el paso de cambiar la bici de carretera por la de ciclocrós?
Yo competía habitualmente en carreras de escuelas en carretera y como me gustaba el ciclismo y en Asturias se disputaban también de ciclocrós, comencé a ir a verlas con mi padre cuando era infantil. Recuerdo haberle acompañado a Sotrondio cuando se celebró allí el Campeonato de España. En mi primer año de cadete no me atreví a hacerlo, pero desde el segundo ya corrí y hasta hoy. Vivir en Asturias que hay tradición y carreras, también facilitó que comenzara a hacerlo.

Lucía, para las personas que estén siguiendo esta entrevista y no conozcan la disciplina del ciclocrós, ¿qué les puedes contar de ella?
El ciclocrós es una modalidad de ciclismo espectacular, no solo para el corredor, sino para las personas que lo ven porque se desarrolla en un circuito cerrado, es fácil de seguir, nunca está la carrera decidida hasta el último momento y son mangas más cortas que en otras disciplinas como la carretera o el mountain bike.

Ya nos has explicado que el ciclocrós es una disciplina muy intensa, pero, ¿Cómo te preparas tu para rendir al máximo en ella?
Hago entrenamientos más cortos que cuando estoy en la temporada de carretera; más cortos y más intensos. Combino mis salidas en bici de carretera y de ciclocrós y también intento salir a correr a pie porque en algunos circuitos es importante que no te afecten las transiciones.

Después de quince años compitiendo en esta modalidad, ¿cómo ves la evolución y seguimiento del ciclocrós en España?
Ha cambiado mucho del 2015 hasta ahora. Hay mucha más gente siguiéndolo y compitiendo. Este año es cierto que nos ha afectado mucho la situación. Ha habido muy pocas carreras y solamente en algunas comunidades. A corto plazo notaremos esas consecuencias, pero, al margen de esto, el número de pruebas en España había aumentado mucho, mejores circuitos, muchas más carreras internacionales. También el nivel de los deportistas ha aumentado y la participación en general.

Tras los resultados de estos últimos campeonatos de España se ha constatado que en esta disciplina las corredoras asturianas estáis al más alto nivel. ¿Cómo ves el relevo y las categorías inferiores en este momento?
En Asturias por la tradición de este deporte, tenemos la suerte de haber contado desde hace años con referentes femeninos. A pesar de ser ciclistas de diferentes generaciones, siempre hemos tenido a alguna corredora cercana disputando los mejores puestos en categoría élite. Yo creo que viene gente por detrás, que el relevo está asegurado. Sara Cueto ya consiguió bronce en categoría élite estos campeonatos, Paula Díaz lo consiguió en los anteriores, Lidia Pinto viene pisando fuerte en junior. Espero que este atípico año no haya afectado a las categorías inferiores, que es donde más lo pueden notar.

¿De qué forma piensas que se podría dar un impulso a esas categorías inferiores de cadetes o infantiles?
Es necesario trabajar con la base para que se vean esos resultados. En ese sentido cualquier programa de tecnificación por parte de las federaciones con entrenamientos o salidas a competir fuera de Asturias; promocionar el ciclocrós en escuelas para que sea accesible y puedan probarlo, es importante. Cuando tú lo ves y lo puedes practicar, tienes la capacidad de decidir si te gusta o no. Tienen que probar y disfrutar con ello.
Es cierto que ahora hay carreras de escuelas a diferencia de cuando yo empecé. Eso le da visibilidad y un empujón también. Hay cosas que cuando se aprenden de pequeños es más fácil de hacer que a edad adulta. La técnica es muy importante adquirirla a esta edad.

Este año te encuentras entre las diez mejores corredoras de ciclocrós del mundo. Es habitual seguirte por circuitos internacionales. ¿Se vive diferente el ciclocrós fuera de España?
Sí, se vive diferente. En Bélgica, por ejemplo, es tan importante como aquí el fútbol. Enciendes la tele y ves carreras transmitidas en directo, sale en las noticias. Allí han salido las carreras adelante a pesar de la pandemia. De todas formas, creo que vamos dando pasos hacia esos referentes internacionales.

¿Cómo diseña Lucía González su calendario de carreras? ¿A cuáles le das prioridad?
Este año ha sido un croquis, han ido saliendo por el descarte de las cancelaciones. Una temporada normal, pones todo el calendario e intentas correr las Copas del Mundo y las pruebas internacionales españolas. Los organizadores españoles están haciendo un esfuerzo muy grande para sacar esas pruebas adelante y nosotros, los corredores punteros, tenemos que responder. Es muy importante que haya pruebas internacionales en España.

Estamos viviendo una pandemia mundial y diferentes restricciones que afectan a la práctica deportiva. ¿Cómo viviste los meses que duró el confinamiento? ¿Puede una ciclista profesional entrenar en casa de manera eficiente?
Tuve la suerte de poder montar un circuito en casa. Alrededor de ella tengo prados y huerta.
El día que nos encerraron en casa lo pasé fatal porque a mí no me gusta nada entrenar en el rodillo; lo odio, de hecho; solamente lo utilizo los días que están muy mal. El primer día que entrené allí, en -casa, salí a correr durante media hora y me tranquilizó ver que podía hacerlo, aunque supusieran más giros. Después montamos el circuito de ciclocrós y llegué a poder estar rodando en el hora y media. Me considero una agraciada porque no tuve que hacer mucho rodillo durante el confinamiento.

¿Cómo valoras ser ciclista profesional en España? ¿Se puede vivir del ciclismo aquí? ¿Notas diferencia con la situación en otros países?
Sí es cierto que hay diferencias con respecto a otros países, como por ejemplo Holanda, en los que se le da mucha más importancia al ciclismo femenino, pero también es verdad que en este tiempo han evolucionado las cosas. Crecí pensando que vivir de esto era inviable, pero, aun siendo más complicado que para un hombre, ahora mismo si se puede. Esto evoluciona muy rápido y ojalá dentro de poco esa igualdad sea posible.

¿Qué crees que puede ayudar a lograr esa igualdad entre hombres y mujeres ciclistas?
En el ciclocrós, al coincidir las pruebas femeninas y masculinas en su celebración, al igual que sucede en el moutain bike, es la disciplina en la que mayor igualdad existe entre ambos. Esta diferencia por ejemplo se acentúa para las corredoras de carretera.
Desde hace unos años los premios a nivel federativo entre hombres y mujeres, en el ciclocrós, están equiparados. Faltan sumarse las Copas del Mundo a esto, aunque creo que será probablemente el año que viene.
La clave de ello es la visibilidad. Las copas del mundo y pruebas internacionales son las que más seguimiento tienen y poder tener la misma cobertura que las pruebas masculinas, es lo puede atraer a los patrocinadores. Ahora mismo las de ellos se retransmiten siempre y las nuestras no y así, es más complicado conseguirlo.

¿Qué consejo le darías a las chicas y mujeres que te están leyendo y quieran probar el ciclocrós?
Es una modalidad que engancha, así que no hay que tener miedo y probar. Las animo a que participen en alguna carrera, las sensaciones seguro son buenas porque es una disciplina en la que se mejora muy rápido. Poco a poco vas adquiriendo más técnica y habilidad; el ambiente es muy familiar también y te engancha fácilmente.

La preparación tan exigente que te requiere el ciclocrós, ¿te deja tiempo para el ocio? ¿qué otras aficiones tienes?
A mí me cuesta desconectar de la bici. Incluso en vacaciones estoy hablando de ella, viendo ciclismo. Soy muy activa y no me gusta estar quieta, y no me gusta desconectar de la bici. De hecho, compito mucho porque no me supone ningún esfuerzo mental hacerlo. Me cuesta más entrenar que competir.

Agradecemos a Lucía González su implicación y facilidad para comenzar este nuevo proyecto. Quince años compitiendo, catorce podios durante este tiempo en los Campeonatos de España, ciclista consumada y apasionada que, para concluir esta entrevista, nos regaló este cuestionario más corto y personal.

Una manía o costumbre antes de competir: dar la primera vuelta al circuito sola.
Un lugar: Asturias.
Una ciclista: Marianne Vos.
Un grupo musical o canción: no suelo escuchar música, ni para hacer deporte.
Un circuito: Zolder.
Un libro: “Dime quién soy” de Julia Navarro.